martes, 13 de mayo de 2014

Resumen desde los 21K de Santiago.

Luego de un largo tiempo de silencio, hoy vuelvo a escribir.

Han pasado varias cosas en este mes y tanto desde mis 21K en la Maratón de Santiago. Comencemos:
Luego de correr “la media” me di más menos 1 semana de descanso completo, no sólo para recuperarme, sino también porque mi trabajo y estudios me impidieron poder entrenar bien esa semana. Pero durante esa semana de descanso  me comenzó un resfrío, el cual esperaba dado el frío que hizo el día de la maratón.

El día que volví a entrenar, miércoles 16, me sentía realmente mal, pero en realidad no quise seguir dilatando mi vuelta a los entrenamientos. Es eso que tiene este deporte, quieres descansar de él un rato, pero hay algo en tu cuerpo que al poco andar te pide volver al trote, a conquistar kilómetros y a “comerte el asfalto” de nuevo.
Ese fin de semana entrené el sábado de nuevo, corrí 17 kilómetros, me sentí muy bien, aunque cansada en los últimos 2.

La semana siguiente, lunes y miércoles fueron de preparación física. Entrenamiento de fortalecimiento, muy intenso pero que es un excelente complemento para entrenar músculos que a veces se olvidan, y terminan pasando cuentas (no lo sabré yo). El sábado 26, fui a trotar un medio fondo, 15 kilómetros. Y el resfrío mal cuidado me jugó una mala pasada. Pude completar el kilometraje, pero volví muy obstruida, y con un dolor de garganta muy intenso. Y de ahí en más mi resfrío solo empeoró.

La semana pasada estuve toda la semana en reposo, igual fui a trabajar y a estudiar, pero nada de deporte al aire libre. Me sentí realmente mal, con la garganta muy complicada, con tos y obstruida. Finalmente pasó lo peor y al fin la faringitis en la que derivé, me dio tregua para poder volver a los entrenamientos.

Mientras tanto, también fui a evaluar mi tobillo izquierdo que es donde había tenido problemas en ocasiones anteriores. El dolor que tenía era en la cara interna del tobillo, por la parte posterior, intenso sobretodo en reposo, cuando me presionaba la zona.

Finalmente resultó ser lo que yo había pensado: una tendinitis de tibial posterior a lo que se sumó una periostitis tibial secundaria. Debido a esto, debería dejar de correr hasta completar las sesiones de kinesioterapia que me dieron (10 sesiones de múltiples cosas), pero no creo que lo haga. O sea, voy a hacer las sesiones kinésicas, pero no voy a dejar de correr. Bajaré las cargas, y la intensidad, pero no quiero dejar de correr.

Soy muy consciente que vengo arrastrando este asunto desde hace tiempo, más de 6 meses, que nunca consulté y todo eso. Pero al menos estoy a tiempo de atajar esta lesión antes que se haga peor y, sobre todo, antes de la maratón de Buenos Aires.

Mi idea es hacer la kinesioterapia y seguir entrenando, reducir los fondos pero no perder capacidad aeróbica, harta bicicleta y seguir fortaleciendo. Al terminar las sesiones, quiero inscribirme en un gimnasio, de esta forma poder mantener la parte de preparación física de manera adecuada y no debilitarme, pensando en la el aumento del kilometraje para octubre. Serán 6 meses no requiero más, solo para una preparación muscular correcta. De todas formas no quiero fundirme.

El miércoles vuelvo al entrenamiento, ahí veremos que tal estaré.

“Quit it’s not the answer”.
Javi.

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