El día lunes entrené post caída. Aún tenía la rodilla hinchada, y con heridas por el porrazo que me dí el sábado pasado.
Corrí lento, cuidando la rodilla y la banda lo más posible. Sólo tuve un atisbo de dolor como en el kilómetro 5-6. Paré, elongué y seguí.
Siempre se me contractura la pierna en las bajadas, y luego, cuando tomo las subidas, me comienza a doler la banda.
En total troté como 9 kilómetros, sin dolor franco, más que nada molestias.
He tenido la sensación que cuando corro más rápido, como que el dolor se demorara más en aparecer, y aún cuando estoy con molestias, comienzo a apurar, es como si el dolor disminuyera. Lo puedo atribuir a que mientras más rápida sea la transición y, por ende mayor cadencia, genera que mis músculos estén menos tiempos sometidos al peso del cuerpo, y menos tensos, lo que finalmente repercute en que se contractura menos la banda.
Conclusiones: tengo que mejorar mi técnica de carrera. Fortalecer cuadricéps y glúteos.
"Quit it's no the answer"
Javi.
No hay comentarios:
Publicar un comentario