lunes, 3 de agosto de 2015

La lesión mental. Cuando el impedimento está en la cabeza.

Dentro de la amplia gama de afecciones que un runner puede padecer, existe un tipo de mal que, a los ojos de esta humilde corredora, es el peor de todos: la lesión mental.

Atención: no soy psicologa ni médico especialista, así que este post viene escrito desde la experiencia como runner amateur.

Para cualquier persona que practique un deporte de forma más menos seria, con objetivos y planes de entrenamiento, la fortaleza física es un pilar fundamental que nos ayuda a mejorar el rendimiento y evitar problemas físicos derivados del esfuerzo.
Sin embargo dejamos de lado un segundo, e importante, pilar: la fortaleza mental. “La cabeza” es un aspecto algo olvidado, que empieza a pasar la cuenta con el correr de los entrenamientos, y que, si no sabemos sobreponernos, puede tirar por la borda todo el camino recorrido.

Muchas veces, cuando entrenamos, se comienza con gran motivación, cumpliendo al pie de la letra cada detalles de los ejercicios. Sin embargo, al poco tiempo, el desánimo comienza a asomarse de forma inevitable. Para poder sacudirse esta sensación tener un grupo de entrenamiento ayuda muchísimo. Pero en ciertas ocasiones no es suficiente y hay que ir más allá.

La lesión mental, es aquella sensación o molestia que se siente durante el entrenamiento y que nos impulsa a no seguir y abandonar. Comenzamos a sentir toda clase de dolores y molestias; nuestra mente magnifica todos los estímulos y lo que en su momento fueron sensaciones “normales”, ahora nos parecen indicios de una muerte inminente.

Pero no solo son percepciones.

Cuando la cabeza se nubla y deja de trabajar con nosotros, la somatización viene de inmediato. Aparición de dolores medio fantasmagóricos, poco definidos; fatiga, agotamiento, disnea o la sensación de falta de aire, todas cosas inespecíficas que finalmente nos dan la excusa perfecta para abandonar el entrenamiento o bien para ni si quiera levantarte a entrenar.

En estos casos, tu mente, comienza a trabajar en contra tuyo, y es un proceso, que una vez que se identifica, es claro como un rayón en la pintura del auto y hay que agarrarlo de inmediato. 
Te levantas con ganas, pero desde ahí empiezan las escusas: “es que dormí mal, hace frio o mucho calor, me duele un poco el pie, ayer me salió un ampolla por el calcetín”.
Si es que logramos atacar el asfalto, aquí la cosa se pone intensa: “la humedad, el sol o el viento, que el pavimento… que llevo recién 5 y ya estoy agotada, me falta el aire, queda mucho aún…” Suma y sigue.
Este tipo de “contra-estimulo” es algo que es mandatorio entrenar, tanto o más, que los músculos con que se correrá una carrera. Porque las maratones también se corren con la cabeza. Además, de esta manera, será más fácil saber cuándo una molestia amerita mayor preocupación o una visita a un médico.

El entrenamiento psicológico es una especialidad más menos reciente en la medicina deportiva, que busca aplicar los principios propios de la psicología para permitir al deportista adquirir, mantener y mejorar sus habilidades deportivas. Obviamente, quienes más aprovechan esta disciplina son los deportistas de alto rendimiento, sin embargo cualquiera puede beneficiarse de sus técnicas y métodos.

El aspecto psicológico es muy amplio, cambia constantemente y, por su puesto, varía de persona a persona; sin perjuicio de lo anterior, se pueden identificar procesos que se interrelacionan e interactúan entre si, influyendo en el comportamiento y rendimiento deportivo. El aspecto cognitivo relacionado con la percepción, el pensamiento, imaginación, toma de decisiones, etc.; la motivación, ligada a la voluntad, esfuerzo y sacrificio, la o las razones por las que decide iniciar una actividad y mantenerse en ella. Y el proceso emocional aquel que se relaciona con las vivencias placenteras o desagradables que acompañan a las actividades.

Al ser una disciplina amplísima, no es posible agrupar todos sus detalles en una sola definición o idea, sin embargo, para quienes practicamos deporte de forma amateur, pero que queremos ir un paso más allá, es bueno listar algunas habilidades que es posible trabajar para complementar el rendimiento desde múltiples aristas.
  • Autoconocimiento: es conocerse en detalle. Se logra con el tiempo, sin embargo es fundamental analizar en profundidad cómo se responde y reacciona frente ciertos estímulos. Saber de qué forma influye el entorno sobre uno, es central a la hora de plantearse frente a las diversas sesiones de entrenamiento, de esta forma además de instruir nuestra cabeza en el autocontrol, y autodominio, podemos buscar estrategias para motivarnos y no abandonar los entrenamientos.
  • Autoconfianza y motivación: punto fundamental. Aquí es necesario plantearse objetivos y orientarse hacia ellos, no perderlos de vista. De esta manera se puede trabajar concretamente para lograr alcanzar la meta que se desea. Buscar ya sea en vídeos, música, extractos de películas o libros, frases o imágenes mentales que nos motiven y provoquen sentimientos positivos, que recuerden cuál es nuestro objetivo y hacia donde se aspira.
  • Dejar de pensar: a veces, todo lo que planteamos antes, ya se hizo. Estamos en la mitad de un entrenamiento y ya no queremos más. Preferimos parar e irnos directo a la casa. Ahí es donde hay que detener en el acto este tipo de pensamientos, ser capaces de controlarlos y reorientarlos hacia otros más positivos. Es necesario decirse (o gritarse) a uno mismo: ¡Ya basta! Utilizar imágenes o frases mentales de automotivación es extremadamente útil en estos instantes.


Es importante poder identificar y potenciar aquellos factores psicológicos que pueden ayudar a los deportistas (amateurs incluidos) a conseguir un mejor rendimiento deportivo, buscando la satisfacción y el desarrollo como personas. El deporte no debiera ser sólo trabajar duro, sino que hacerlo de forma intensa, pero inteligente.

Se me quedan muchísimas cosas fuera, lo sé, pero probablemente no podría poner todo en un solo post. Lo importante es que el deporte nos ayude a desarrollarnos positiva e integralmente.

Fuentes:
·      Florean Alejandra. Introducción a la psicología del deporte. Psicólogos del deporte [página de internet] Disponible en: http://www.psicologosdeldeporte.com/articulos.html
·      Ros Martínez Almudena, Moya-Faz Francisco J., Garcés de Los Fayos Ruiz Enrique J.. Inteligencia emocional y deporte: situación actual del estado de la investigación. CPD  [revista en Internet]. 2013  Jun [citado  2015  Ago  03] ;  13(1): 105-112. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1578-84232013000100011&lng=es
·      Universidad del País Vasco. Psicología del deporte: concepto, utilidad y fines. [página de internet] [citado 2015 Ago 03] Disponible en: http://cvb.ehu.es/open_course_ware/castellano/social_juri/psicol_deporte/contenidos/concepto-utilidad-y-fines-de-la-psicologia-del-deporte.pdf

"Quit it's not the answer"
Javi.

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