miércoles, 15 de julio de 2015

Entrenar con frio.

Se vino el invierno. Nada que hacer. La lluvia escasea, sin embargo, el frío ya se instaló en Santiago. Entonces ¿como entrenar sin enfermarse? Pregunta complicada, que en realidad tiene varias respuestas. La mayoría de ellas se obtiene de ensayo y error, pasando varios inviernos corriendo y probando diversas formulas; nunca se obtiene una solución perfecta, pero al menos una que da los mejores resultados. En mi caso, esto es lo que yo he aprendido:

La ropa: este es uno de los punto principales. En invierno, más que en ninguna otra época de año, el uso de ropa técnica, es decir, diseñada para el running; se hace indispensable. Sí, indispensable. Esto se debe a que, para hacer frente al frío la mejor estrategia en vestirse en capas. Pero estas capas deben ser con materiales que ayuden a que la humedad y la transpiración salgan hacia la superficie y se evaporen. 
Las camisetas, chaquetas y calzas de running, están diseñadas especialmente para ello. Cualquiera puede alegar y reclamar por los elevados precios y el excesivo cobro de las marcas y etc. Sin embargo, la inversión lo vale. Correr con ropa de algodón en invierno solo contribuye a acumular transpiración en la ropa, hacerte trotar más pesado y a que el enfriamiento sobrevenga de manera muy rápida e inevitable.
Existen opciones baratas de ropa técnica, ya sea en tiendas de descuento, outlets o lugares donde venden ropa de segunda selección. En Chile se pueden encontrar en muchos sitios en internet donde hacen rebajas importantes por comprar en este medio.

Las capas: esto va relacionado directamente con el párrafo anterior. No puede hacerse sin ropa técnica.
La idea principal de vestirse en capas es evitar el enfriamiento, y así mismo, impedir el que nos dé demasiado calor y que sudemos en exceso. Por esto, según mi experiencia, lo mejor es utilizar tres capas.
La primera: es la base-layer, o capa base, primera capa, etc. Diversos nombres para una misma prenda. Generalmente manga larga o tres cuartos.
El tórax genera gran cantidad de calor, pero al mismo tiempo se enfría muy rápido, por lo que en caso de viento, bajas temperaturas o lluvia (nieve también) es indispensable su uso. Si tenemos solo manga corta, en el mercado venden maguillas o arm-warmers.
Es de vital importancia proteger los brazos, ya que la superficie corporal que representan es considerable, y esto puede contribuir de manera notoria a que sintamos mucho frío, o que en definitiva, nunca entremos en calor. Los brazos tienen un uso central en el trote, que a veces es pasado por alto, sin embargo, hay que considerar que el movimiento de la extremidad superior (braceo) aporta muchísimo al mantenimiento del equilibrio y al rompimiento de la inercia. Por esto es  vital pensar que si nuestros brazos están helados, el braceo será menos eficiente, la temperatura corporal disminuirá y nuestra sensación al correr será bastante desagradable.

Segunda capa: esta es la polera o camiseta común de running que venden en casi todas partes o que te entregan en competencias con la inscripción. En general, son se buena calidad o al menos aceptable para la realización del deporte.
De manga corta casi siempre. Si la primera capa es manga larga, no hay necesidad de que la segunda también lo sea. Es más, puede ser bastante incómodo.
Si es ancha o estrecha, cuello en V o redondo, eso depende de lo que cada uno prefiera. Lo importante es que el material sea adecuado para evitar la condensación del sudor y que quedemos demasiado mojados.

Tercera capa: esta es una capa que se utiliza en la etapa de calentamiento. No es necesario que sea especialmente diseñada para trotar, por que nos la sacaremos para comenzar el trote propiamente tal. Sin embargo debe ser lo suficientemente cómoda para permitirnos realizar la entrada en calor. Yo he probado con buzos de algodón, de poliéster, e incluso parkas en los días más fríos. Todas me han dado buen resultado. Claro que no las tengo puestas más de 10 minutos.
Lo importante en este caso es que deben servir para colocárselas encima una vez terminado el ejercicio, para evitar el enfriamiento.

Para el caso de las piernas, yo recomiendo utilizar dos capas. Aunque pueden ser tres:

La primera: calzas técnicas, largas o tres cuartos. La idea es brindar protección al correr y evitar enfriarse por la exposición a viento o bajas temperaturas. Las calzas deben ser pegadas al cuerpo, es decir que no quede suelta, ya que de esta forma es más cómodo y se evita la perdida de calor.

Segunda capa: en este caso es opcional. Se puede utilizar un short sobre las calzas. Más que nada por un asunto estético que por funcionalidad o protección. Importante considerar que el short debe ser más grande de lo habitual, para que no quede apretado sobre la calza y nos cause incomodidad.

Tercera capa: lo mismo que para la parte superior. Solo la utilizaremos para el calentamiento y para evitar enfriarnos luego de terminado el ejercicio. Materiales hay muchos. Algodón, poliéster, o cualquiera. Lo importante es que sea cómodo y que nos brinde calor.


Muda de ropa: este es un aspecto considerable. Quitarse la ropa mojada luego del ejercicio es central. Una vez que hemos terminado, entrado en reposo y nos hemos hidratado, es de suma importancia cambiarse la ropa húmeda, ya que esta solo contribuye a generar enfriamiento y eventualmente conducirnos a un resfrío.
Debemos sacar la primera y segunda capa. Colocarnos una camiseta limpia y seca, y sobre ésta nuestra tercera capa, buzo, chaqueta o parka (a veces más de una).
En el caso de las piernas, si no podemos quitarnos las calzas en un lugar privado y no queremos ser acusados de exhibicionismo, lo apropiado será colocarse el pantalón de buzo con el que hicimos el calentamiento, sobre las calzas para evitar enfriarnos.

Luego de elongar, será necesario irnos rápidamente a casa a tomar una ducha, cambiarse de ropa y comer algo.

En fin. Correr en invierno es una excelente opción, solo que debemos hacerlo con la indumentaria adecuada.


"Quit it's not the answer"
Javi.